por Francisco Correa Villalobos, Embajador de México en retiro

Con el vuelco de Uruguay contra Venezuela, queda sin objeto el Mecanismo de Montevideo que buscaba un acercamiento entre la oposición y el gobierno Bolivariano. La tibieza del Gobierno de México descarta cualquier movimiento al respecto. López Obrador tiene suficiente con el ruido de la derecha para desear una estática adicional que en nada le beneficia, y mucho menos vulnerar un cuidadoso acercamiento con Estado Unidos

Maduro queda aislado en el continente y en Europa. Únicamente cuenta con el apoyo de Irán, el muy cauto de Rusia y el muy amplio y sólido respaldo de sus fuerzas armadas y de su población, que disuade una intervención militar directa de EUA que tendría un altísimo costo en vidas. Con sanciones, Trump apuesta al estrangulamiento económico de los venezolanos, dado los fiascos de su títere Guaidó y del acoso molesto pero irrelevante del impresentable Iván Duque.

Las elecciones en EUA no afectarán su política hacia Venezuela, pero un desesperado Trump puede detonar acciones peligrosas en los meses que restan antes de los comicios.

El panorama internacional no es muy favorable para Venezuela, pero Cuba y Nicaragua demuestran que es posible sobrevivir con la agresiva enemistad de Estados Unidos, sobre todo ahora cuando le sacuden fuertes descontentos internos y va en retirada en todo el mundo.